Despido del alma.

 Escucharla, no es sólo es escucharla...

Es vivirla, haberla vivido, interiorizado, saboreado, profundizado y verdaderamente sentirla.

Sentirla con ardor, con dolor, con pasión, pero sobretodo con la dulce esperanza de que al cerrar la pista (que se convirtió en lo único dulce y cercano para aquella densa noche) el mañana será mejor. Me abrazo en esta dulce melodía, reconociendo la Grandeza de Aquel que habita en todo y para todos(...)

Reconociendo que se resucita no en una fecha en específico, sino en el momento que se decide dar un paso de aceptación al vivir y morir, al no entender y entender. Te despido y abrazo 2025 con gratitud porque sé quién te escribió y te recibo 2026 con la esperanza ya no "soñadora" o idealizada; sino con la esperanza que reconoce la necesidad de vivir la realidad, el presente, el ahora; poner pies firmes en tierra sin perder la mirada de la eternidad.


Inspirada desde la melodía que acompañó el recorrido de un alma imperfecta, buscando la Plenitud del que la creó y sí es Perfecto.

Comentarios

Entradas más populares de este blog

Destinatario Anónimo.

Recorrido del autobus.

Sin poder seguir, sigo.