Reflexión de hoy.
Hay dos maneras diferentes de vivir: aquella en la que intentamos escuchar las palabras que nos hacen vivir, que nos hacen cuestionar, que nos hacen crecer, que tal vez nos duelen pero nos hacen sanar. Y hay otra manera de vivir: aquella en la que buscamos palabras de satisfacción, palabras que nutran nuestra imagen; aquellas que nos confirman pero que nos engañan. Estas últimas nos satisfacen y nos dejan un vacío, las palabras del Espiritu en su dureza nos hacen sentir vivos y profundamente consolados... La vida es por lo tanto una elección continua entre el deseo de seguir las palabras del Espiritu y la tentación de alimentarnos solo de palabras dulces, pero que no nos ponen ante la verdad.