El silencioso recorrido vivencial.


 Cuando el tiempo avanza, y los pasos se sienten cansados, pesados y frustrados; no dejes de caminar.

Cuando la tinta no funcione, los escritos no profundicen, las heridas no sanen; no dejes nunca de amar.

Cuando tu voz no sea escuchada, las llamadas no sean atendidas y el encuentro sea desencuentro; no dejes nunca de confiar.

Cuando la verdad sea mentira, lo blanco quiera ser negro y el atardecer, amanecer; no dejes nunca de despertar.

Cuando la muerte inquiete la vida, la vida la muerte y la acción quite la pasión; no dejes de vivir.

Cuando los demás atropellen tu chispa, cuando no crean en lo que haces; mira tú hacia Aquel y cree en que Él si lo hace.

Cuando no quieras nada, cuando no quieras a nadie; quierete a ti, amate a ti y confia en quien te dio una razón de vivir.


¡Animaos unos a otros!

¡Confortaos unos a otros!

El mundo necesita paz y no guerra, amor y no destrucción, luz y no oscuridad...

Y es por y para lo que aquí has llegado. ¡Ánimo!

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